Entrevista con Nacho Vigalondo, director de 'Los Cronocrímenes'
Tras alcanzar la fama y el reconocimiento por sus cortos —entre ellos, ‘Las 7:35 de la mañana’, por el que estuvo nominado al Oscar—, Nacho Vigalondo presenta su primer largo, ‘Los Cronocrímenes’, una historia de terror y ciencia-ficción en la que da su personal visión sobre los viajes en el tiempo protagonizada por Karra Elejalde.
Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de ‘Los Cronocrímenes’?
Respuesta: Creo que la primera versión la escribí a finales del 2003, principios del 2004, imagínate lo que habrá llovido. Desde entonces no me dediqué exclusivamente a terminar este guión, naturalmente. Llegué a escribir once versiones, a rachas. Nació como acto de amor a la ciencia ficción literaria, que entiendo que es más valiente y tiene mucho menos miedo al lector que la ciencia ficción cinematográfica, que a veces frena bastante, tiene miedo a ser demasiado osada con algunos temas, con algunas cuestiones, con algunas fórmulas. Leyendo novelas de autores como Alfred Bester o Stainslaw Lem ves cómo las historias llegan hasta el límite y más allá. Empecé pensando que quería hacer una película de ciencia ficción que no tuviese ese freno. Lo escribí para mí, jamás pensé que esa película pudiese hacerse. Pero de repente te nominan al Oscar y dices: “bueno, de todas las películas que ahora podría hacer, ¿cuál es la que debería hacer?”, y haces la que sería imposible en otras circunstancias.
P: ¿Qué supuso para ti la nominación al Oscar en tu carrera cinematográfica?
R: Recuerdo que el siguiente pensamiento que tuve a saber que estaba nominado al Oscar fue: “voy a hacer una película. Voy a hacer esta película, ésta es la que quiero hacer”. Si esta película casi no la hago aún habiendo estado nominado al Oscar, imagínate sin haberlo estado. Imposible. Y sabe dios si podría haber hecho cualquier otra. El Oscar fue la oportunidad de poder hacer una peli. Evidentemente, no te abre todas las puertas, porque si las abriese por completo la habría estrenado hace dos años. Pero bueno, no me puedo quejar. Si no hubiese estado nominado al Oscar con aquel corto, no hubiese hecho ‘Los Cronocrímenes’.
P: ¿Has tenido algún tipo de problema para poder estrenarla?
R: He tenido problemas a la hora de intentar terminarla, a la hora de rodarla, a la hora de encontrar distribución... Ha sido una aventura, y bastante aterradora. Pero bueno, paralelamente, ha tenido bastante aceptación en el extranjero. Sucedían cosas como la venta de derechos del remake, cosas que te hacen guardar cierta esperanza. De no ser por eso, no sé dónde estaría ahora ni qué estaría haciendo.
P: ¿Cómo surgió el remake estadounidense?
R: Yo sabía que había negociaciones en marcha para el remake, pero yo abrí la página de variety.com y vi un rótulo que decía que United Artists se convertía en el primer estudio que hacía un acuerdo después de la huelga de guionistas comprando los derechos de ‘Los Cronocrímenes’. Yo me quedé flipado. Sabía que había negociaciones, pero no sabía quiénes eran ni en qué condiciones.
P: ¿Cómo ha sido el cambio de corto a largo?
R: El principal cambio se basa en el hecho de que en un corto que ruedes, pongamos en cinco días, la visión de conjunto la tienes, y en todo momento sabes lo que estás haciendo. En un largo tienes que estar durante seis, siete u ocho semanas trabajando de forma constante, la inversión de energía es brutal, y es imposible tener la visión de conjunto de la película. Lo que tienes que tener es fe. Hay momentos del rodaje en los que dices: “no entiendo por qué estoy haciendo esto, pero cuando lo escribí en su día tenía su sentido”.
P: ¿Qué ha sido más duro, en ese sentido: la preproducción, el rodaje, la postproducción...?
R: No te sabría decir, porque todo forma parte de una unidad, no está tan separado en realidad. Disfruto mucho el rodaje, porque es un trabajo constante en el que recibes una respuesta inmediata a lo que estás proponiendo. En la postproducción te sueles encontrar con monstruos escondidos que de repente te asaltan y de repente ves que las cosas no eran como parecían y tienes que buscar un plan B. Pero, por otro lado, la postproducción yo creo que es el corazón del arte cinematográfico, ahí reside toda la magia del cine. Hacer un primer plano de Karra (Elejalde) mirando en una dirección, cortar a Karra a lo lejos siendo visto por el propio Karra. Con una cosa tan sencilla como el corte puedes hacer que Karra se esté mirando a sí mismo porque ha viajado en el tiempo. Algo tan sencillo y tan elemental para mí es el corazón del cine.
P: Paralelamente a la película, habéis hecho el juego on line de ‘Los Cronocrímenes’. ¿Cómo ha sido la respuesta de los usuarios?
R: Muy buena, pero también es cierto que no puedes calcular cuál buena ha sido la respuesta porque no ha habido precedentes. Somos los primeros que hacemos algo así en España, con una película y dando premios reales. Ha habido experiencias similares con la serie ‘Lost, Inteligencia Artificial’. Son páginas interactivas en la que puedes rastrear información a través de acertijos y juegos, pero nosotros estamos haciendo un concurso real, con premios reales, y promocionando una película española. Es una locura. Estamos muy contentos y la gente parece que también lo está. Ha habido una reacción muy positiva, aparentemente, y espero que esto sirva como punto de partida para seguir haciendo cosas en este sentido.
P: ¿Cómo nació la idea del preestreno en el avión?
R: Me la ofrecieron desde marketing. Me dijeron: “Vueling quiere hacer un pase en el avión”. Hay una parte de ti como director que dice: “El sonido no es el mejor, la pantalla pequeña de plasma no es la más adecuada, no se va a entender todo...” pero hay otra parte de ti que es más inteligente que la parte de ti como director que dice “vamos a hacerlo. Vamos a poner una película en el avión y vamos a volvernos locos con ella”. Yo creo que había una energía muy especial en el avión, sobre todo en el último tramo de la película había un alo de concentración muy inquietante, con las ventanillas bajadas y todos mirando fijamente las pantallas pequeñitas.
P: No has podido huir esta vez del pase, ¿cómo ha sido la experiencia?
R: He estado sentado con Bárbara (Goenaga) al lado y hemos estado viendo la película sin los cascos, riéndonos de ella y sacando trapos sucios. En los estrenos no veo la película, la vi en su momento, ya califiqué lo que eran fallos y aciertos y no quiero volver a torturarme con ello. Cada vez que hay un pase de la película me retiro, pero claro, en un avión no puedes esconderte, así que nada, como Bárbara tampoco puede verla, pues a disfrutar juntos.